lunes, 20 de abril de 2026

La cafetería y el examen de la vida


Hace unas semanas relaté aquí una escena mínima —la corrección de un examen de primero— que, sin embargo, dejaba al descubierto un problema mayor: la fractura entre lo que estudiamos y la vida que realmente llevamos. Un alumno no recordaba los contenidos, pero reconocía con claridad que en ellos se jugaba algo decisivo: la posibilidad de una vida plena. Aquella respuesta, incorrecta en lo académico y luminosa en lo humano, me obligaba a tomar en serio una pregunta incómoda: «¿Cómo es posible olvidar precisamente aquello que decimos estudiar para vivir mejor?».

Cerraba aquella nota anunciando una «gran conversación» en mi próxima clase con ese grupo. No era un recurso retórico, sino una necesidad real: comprobar si ese destello de lucidez podía convertirse en ocasión para profundizar en el sentido del estudio, los exámenes, la vida universitaria. Esa conversación tuvo lugar; pero no te contaré aquí de qué que hablamos entonces, sino de algunos frutos de aquella experiencia.

lunes, 2 de marzo de 2026

El dinamismo de la tradición (o por qué "el autor del Quijote" no nació en 1547)

Imagen creada por Abellán-García con NanoBanana (2/2026).


Me gusta escuchar a mis jóvenes amigos de El Club Dalroy. Es como asistir a una pequeña epifanía, una manifestación sensible de su secreta interioridad. Me gusta también conversar con ellos, porque sólo en la alteridad, en la confrontación con el otro, uno logra alcanzarse a sí mismo. Y mis amigos suelen ser bastante alter —o, quizá, el que se pasa de alter soy yo—. Como están muy ocupados con su podcast y sus hijos pequeños, tuve que salir a su encuentro. Discutimos, micrófono en mesa, sobre el valor de la tradición. La cosa derivó pronto en un debate sobre progresistas, conservadores y tradicionalistas. El primer término quedó asociado al futuro y los otros dos, al pasado. Me hubiera gustado hablar más del presente, que es propiamente el lugar de la acción humana.

Dado que en esta vida uno nunca logra alcanzarse del todo a sí mismo, es frecuente que al finalizar una conversación ya se esté gestando la siguiente. Así me ocurrió entonces. Antes de concluir el podcast pensé que, al menos yo, necesitaba debatir más sobre el asunto. Esto, por cierto, sí se parece bastante a lo que es la tradición: un diálogo intergeneracional cuyos principio y final se pierden en los horizontes del pasado y el porvenir. Así que aquí estoy hoy, retomando lo que hablamos ayer, con la esperanza de continuar mañana. Pero insistir no es repetir, así que retomo el asunto desde otro lugar. Un lugar menos político y más académico, con la esperanza de que las pasiones queden mejor moderadas.

jueves, 19 de febrero de 2026

Una ejemplar desconexión entre estudio y vida

Imagen generada por Abellán-García con Nanobanana pro (19.02.2026).

¡Ah, los exámenes! Con frecuencia provocan una tensión aguda en los alumnos y un soberano aburrimiento en los profesores. Yo procuro diseñarlos para el disfrute de los alumnos. Primero, por ellos: uno de los secretos de la vida feliz consiste en disfrutar lúdica o deportivamente de los obstáculos que encontramos en la vida. Otro secreto de la vida feliz consiste en disfrutar del aprendizaje y de la comunicación —en este caso al profesor— de lo que hemos aprendido. Segundo, por mí, hago así los exámenes en beneficio propio. El disfrute se contagia y yo quiero disfrutar del disfrute de mis alumnos.

Hoy, corrigiendo unos exámenes de alumnos de 1º de Grado, encontré una respuesta maravillosa. Funcionalmente, es una respuesta incorrecta: el alumno demuestra desconocer casi todo sobre la materia a la que apunta la pregunta. Pero, poéticamente, es una respuesta sincera y luminosa. Provoca en el espectador —en mi persona— ese efecto dramático que Aristóteles llamaba «agnición» o «reconocimiento» súbito de lo que está en juego en la vida del protagonista —el alumno—.

jueves, 29 de enero de 2026

La Poética de Aristóteles: una explicación provechosa para guionistas

Guionista, profesor de guion y filósofo, Daniel Tubau nos ofrece una nueva traducción de la Poética de Aristóteles y, sobre todo, una introducción clara y accesible de esta obra para guionistas, dramaturgos y novelistas. El creador audiovisual contemporáneo encontrará un fluido diálogo entre la propuesta del griego y la narrativa audiovisual —en sus teorías y en sus realizaciones— que le permitirá madurar en la comprensión y ejecución de su propio arte.

Celebramos el intento de Tubau, pues, como él, pensamos que: «a pesar de la atención que se le ha prestado, la Poética ha sido casi siempre mal interpretada, lo que ha dado lugar a teorías que, en algunos casos, han tenido consecuencias afortunadas (del error también se aprende), pero también han derivado en formas dogmáticas que han complicado la vida de los narradores» (Tubau, 2025, p. 19).

Además del intento, celebramos su notable resultado, que engrosa las filas de otras renovaciones de la Poética también orientadas a creadores, como la ya clásica De Aristóteles a Woody Allen: poética y retórica para cine y televisión (Cano, 1999) y la reciente Si Aristóteles levantara la cabeza: manual de escritura de series (Gutiérrez Delgado, 2023). El libro de Tubau, Una nueva poética para guionistas, dramaturgos y novelistas, se ordena en dos grandes secciones: una extensa introducción a la Poética y una nueva traducción de la Poética en la que se incrustan largos comentarios. Culmina el volumen un valioso Índice analítico, que identifica a los autores y obras aludidos en el libro, así como los términos técnicos más relevantes y su lugar de aparición y explicación en el texto. 

Puedes consultar mi reseña del libro en Comunicación y hombre.

miércoles, 28 de enero de 2026

La Poética de Aristóteles y la serialidad televisiva

El propósito original de este manual es «hacer más plástica y concreta la escritura de las series episódicas de la mano de la Poética de Aristóteles» (2023, p. 169). La autora, Ruth Gutiérrez Delgado, cuenta con una dilatada experiencia como profesora de «Guion de series» en la Universidad de Navarra (UNAV) que contribuye a la claridad del escrito y a la selección de los mínimos y esenciales contenidos que expone en su manual.

En el discipulado de Juan José García-Noblejas y como profesora también de «Epistemología de la Comunicación», Gutiérrez Delgado entiende la ficción como un modo de exploración y aprendizaje de los asuntos humanos, como una «representación de la ética» (2023, p. 105) y de la política. Estamos, por tanto, ante un manual de escritura de guiones que arraiga las cuestiones técnicas en el suelo de la antropología filosófica y cultural, y de la ética y la política clásicas como disciplinas para la realización del bien personal y el bien común. 

El libro interpela a los guionistas en cuanto que «poetas» que deben conocer bien la naturaleza humana, puesto que contribuyen a influir en nuestra comprensión de los asuntos éticos y políticos del presente y a configurar nuestra cultura actual. Los vínculos entre las cuestiones técnicas y las filosóficas aparecen siempre ilustrados con referencias audiovisuales, fundamentalmente series televisivas —más de un centenar, la mayoría producidas en las últimas dos décadas—. 

Aun con sustrato filosófico, el discurso nunca pierde el foco temático ni se aleja de su público objetivo: se dirige a futuros guionistas responsables, no a filósofos, y no da por sabidas las cuestiones básicas ni de la filosofía ni de la escritura de guiones. La autora logra, en este sentido, una síntesis de saberes poco frecuente en la literatura precedente, en la que filosofía y ficción entran en diálogo sin alcanzar la «comunión discursiva» que manifiesta esta obra.

Puedes leer mi reseña en Comunicación y hombre.